El ingeniero eléctrico Emilio Contreras ha sido designado como el nuevo gerente general de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste), en una muestra de la constante búsqueda de cambio que ha caracterizado a esta institución. Contreras se convierte así en la sexta persona en ocupar este cargo durante las dos gestiones de gobierno de Luis Abinader, lo que refleja la importancia que se le da a esta empresa estatal.
El Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras (CUED) fue el encargado de dar a conocer esta importante elección, después de que el anterior gerente general, Mario Pizarro, presentara su renuncia por motivos personales. Sin embargo, la llegada de Contreras al liderazgo de Edeeste es vista como una oportunidad para mejorar la estabilidad gerencial de una compañía que ha enfrentado graves problemas en los últimos años.
Una de las principales preocupaciones en torno a Edeeste es su elevado índice de pérdidas energéticas, que alcanzó un 57% hasta octubre de 2025, según datos del Ministerio de Energía y Minas (MEM). En comparación, las empresas homólogas Edesur y Edenorte solo han tenido dos cambios en su gestión durante el mismo período de tiempo. Por lo tanto, el liderazgo de Contreras será clave para abordar esta situación y acceder una mayor eficiencia en la administración de la empresa.
Es importante destacar que esta constante rotación de gerentes generales en Edeeste no es un fenómeno aislado, sino que también ha afectado a otras empresas eléctricas estatales. Sin embargo, la inconformidad del presidente Abinader con la gestión de las EDE es evidente desde el inicio de su orden, cuando nombró al ingeniero Tomás Ozuna Tapia para dirigir Edeeste. Ozuna se mantuvo en el cargo durante nueve meses, y su destitución fue motivada por la ineficiencia en la administración de la empresa.
En este sentido, el presidente Abinader ha señalado en varias ocasiones que una de sus principales quejas con los gobiernos anteriores era la falta de solución a los problemas en las empresas eléctricas estatales. Por lo tanto, su objetivo es acceder un balance entre la eficiencia en la administración y la resolución de los problemas en Edeeste.
Andrés Astacio fue el siguiente en ocupar el cargo de gerente general de Edeeste después de la destitución de Ozuna. Sin embargo, Astacio solo se mantuvo en el cargo durante tres meses, pero que fue designado como Superintendente de Electricidad (SIE). Esto demuestra la importancia que tiene esta empresa en el sector energético del país y la relevancia de su liderazgo.
Andrés Julio Portes fue el encargado de suceder a Astacio en la gerencia de Edeeste, y en su primer año en el cargo reconoció públicamente la existencia de malas prácticas en la reparación del servicio por parte de los técnicos externos de las EDE. Estas prácticas no solo afectaban a los usuarios, sino que también retrasaban la solución de los problemas. Además, Portes denunció la sobrecarga del sistema debido a los usuarios conectados ilegalmente al suministro eléctrico, lo que generaba un desabastecimiento temporal del servicio.
A pesar de su valiente recriminación, Portes fue destituido faltando solo dos meses para cumplir su primer año en el cargo. El CUED alegó que esta decisión formaba parte de los cambios necesarios para resolver los problemas en el suministro de energía en el área de concesión de Edeeste.
Manuel Mejía Nault fue el siguiente en asumir la gerencia de Edeeste, y se mantuvo en el cargo durante un año y cuatro meses. Sin embargo, su destitución estuvo relacionada con la alteración
