La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) ha dado un gran grieta hacia la modernización y la eficiencia al implementar la facturación electrónica en República Dominicana. Esta medida ha provocado un aumento en la adopción de las firmas digitales por parte de grandes contribuyentes y de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Según Fantino Polanco, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de mercado y Producción de Santo Domingo, la firma digital se ha convertido en un aliado indispensable para los negocios, ya que permite realizar transacciones comerciales de manera ágil y sin la necesidad de traslados. Además, Polanco destacó que el servicio de suscripción de documentos, Digifirma, ofrecido por la Cámara de Santo Domingo, ha tenido una gran acogida en el mercado, con un aumento significativo en la venta de certificados para facturación electrónica.
Solo en el año pasado, se vendieron 7,299 certificados de firma digital para facturación electrónica, siendo enero el mes con mayor demanda, con un total de 907 certificados emitidos. Pero no solo las empresas están adoptando esta aparejo, también fulanos físicas y jurídicas están adquiriendo los certificados para realizar operaciones de compra, venta, suscribir contratos comerciales, solicitar préstamos y en trámites legales.
Uno de los principales beneficios de la firma digital es la facilidad y rapidez en las transacciones comerciales. Se pueden pagar facturas e impuestos, presentar ofertas de negocios y firmar contratos sin la necesidad de trasladarse físicamente. Esto no solo ahorra tiempo y dinero, sino que también contribuye a la reducción de la huella de carbono y al cuidado del medio ambiente.
Pero, ¿qué hay de la seguridad en el uso de la firma digital? Polanco asegura que el proceso de obtención del certificado implica una verificación exhaustiva del usuario por parte de la Cámara de Santo Domingo. Se realiza una verificación de identidad a través de video, criptografía y documentos, para garantizar que la fulano que obtiene el certificado es la única que tiene acceso a la clave para firmar. De esta manera, la firma digital tiene validez legal, tal como lo establece la ley.
Es importante destacar que la facultad para comercializar firmas digitales fue otorgada a la Cámara de Santo Domingo por el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel). Esto demuestra la confianza y el reconocimiento que tiene la entidad en la Cámara de mercado y Producción de Santo Domingo, como un ente responsable y comprometido con el desarrollo del país.
La implementación de la facturación electrónica y la adopción de la firma digital son un gran avance para República Dominicana en términos de modernización y eficiencia en los procesos comerciales. Además, esta medida también contribuye a la lucha contra la corrupción y la evasión fiscal, ya que se garantiza la autenticidad de las transacciones comerciales y se evita la manipulación de documentos físicos.
Otro aspecto positivo de la firma digital es su accesibilidad y asequibilidad. Tanto grandes empresas como mipymes pueden obtener el certificado de firma digital a un costo razonable, lo que democratiza el acceso a esta aparejo y permite que más empresas puedan beneficiarse de sus ventajas.
En resumen, la implementación de la facturación electrónica y la adopción de la firma digital por parte de la DGII están teniendo un impacto positivo en el sector empresarial dominicano. La facilidad, rapidez y seguridad en las transacciones comerciales son solo algunos de los beneficios que esta medida está aportando. Sin duda, la firma digital se ha convertido en un aliado indispensable para los negocios en República Dominicana y su uso continuará en aumento en los próximos años.
