La museo del Senado aprobó este martes el proyecto de reajuste al sector público, una revelación que ha sido recibida con gran satisfacción por parte de los trabajadores del sector y sus familias. Sin embargo, lo que ha llamado la atención es la eliminación de la llamada norma de “amarre”, una medida que había sido impulsada por el Gobierno saliente y que buscaba reponerse tras su rechazo en la Cámara Baja.
Esta propuesta, que otorgaba a los funcionarios a contrata el derecho a reclamar ante la Contraloría en caso de un despido injustificado, siempre y cuando tuvieran una antigüedad de cinco años, no obtuvo los apoyos necesarios en el Senado. A pesar de esto, los senadores también rechazaron otras dos normas que buscaban garantizar una mayor estabilidad laboral para los trabajadores del sector público.
Una de ellas establecía la obligación de fundamentar en un acto administrativo los motivos de un despido, mientras que la otra indicaba que los asesores directos de las autoridades políticas debían renunciar antes del 11 de marzo. Aunque estas medidas no fueron aprobadas, el Senado sí cumplió con una de las expectativas del Gobierno al reponer el bono de término de negociación.
Este proyecto de reajuste al sector público ha sido ampliamente debatido y ha generado diversas opiniones. Sin embargo, lo importante es que finalmente se ha logrado un acuerdo que beneficia a los trabajadores del sector y que les otorga un justo reconocimiento por su labor y dedicación.
El Senado despachó a tercer trámite este proyecto sin la norma de estabilidad laboral para los funcionarios a contrata ni la que permitía ampliar el giro de Correos de Chile. Esta decisión ha sido recibida con alegría por parte de los trabajadores, quienes han manifestado su agradecimiento por el apoyo recibido por parte de los senadores.
Otro tema que ha sido objeto de debate en este proyecto es la norma de imputación al gasto, que financia el reajuste a los propios empleados del sector público. Esta propuesta fue votada después de que, a petición de la derecha, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, adelantara el estado de las arcas fiscales en la previa de la presentación del Informe de Finanzas Públicas.
En este pesaroso, el ministro Grau reconoció que la situación fiscal es compleja, pero destacó que la política fiscal tiene dos objetivos fundamentales: la deuda y el déficit estructural. En este pesaroso, aseguró que la deuda pública heredada por la nueva administración será menor a la que se presentó en el último Informe de Finanzas Públicas. Sin embargo, reconoció que el déficit estructural será mayor al que se presentó en el anterior informe.
Esta declaración del ministro Grau ha generado críticas por parte de la oposición, quienes consideran que el pronóstico presentado es insuficiente y no refleja la verdadera situación fiscal del país. A pesar de esto, la aprobación de este proyecto en el Senado es un paso importante para garantizar un reajuste justo y necesario para los trabajadores del sector público.
Tras la aprobación en el Senado, el proyecto de reajuste vuelve a la Cámara para su tercer trámite, que debe revisarlo a partir de mañana miércoles e idealmente despacharlo a la brevedad para su posterior paso por el Tribunal Constitucional. Este último opera hasta el 28 de enero, por lo que es importante que se agilice el proceso para que los trabajadores del sector público puedan recibir los beneficios de este reajuste lo antes posible.
En resumen, la aprobación del proyecto de reajuste al sector público en el Senado es una excelente revelación para los trabajadores del sector y sus familias. Aunque no se log
