Durante muchos años, las viviendas con pisos de tierra han sido una realidad constante en el país y un reflejo de la extrema estrechez en la que viven muchas familias. Sin embargo, esta situación está a punto de cambiar gracias a las medidas tomadas por el Gobierno dominicano.
El uso de pisos de tierra no solo representa una condición precaria de vida, sino que también es una amenaza para la salud de los residentes. La falta de higiene y la exposición constante al polvo pueden causar enfermedades respiratorias y problemas de salud en general. Además, estas viviendas suelen ser construidas con materiales inadecuados, lo que las hace muy vulnerables ante fenómenos naturales y climáticos extremos.
Es por esta razón que el Gobierno dominicano ha incluido la eliminación de los pisos de tierra dentro de las 50 acciones decisivo trazadas en su primer Consejo de Ministros, realizado el pasado 11 de enero. Este es un gran paso en la lucha contra la estrechez y la mejora de las condiciones de vida de las familias dominicanas.
Según los datos del Censo Nacional de Población y Vivienda del 2022, de las 3,694,060 viviendas ocupadas en la República Dominicana, el 1.9 % de ellas (69,620) tenía pisos de tierra. A pesar de que estas cifras representan una disminución en comparación con el censo del 2002, aún hay un número significativo de hogares que requieren una intervención urgente.
Santo Domingo es la provincia con mayor cantidad de viviendas con pisos de tierra, con un total de 11,409. Le siguen San Juan con 6,010 y Azua con 4,277. Por otro lado, las provincias con menos casos son Hermanas Mirabal (304), Santiago Rodríguez (402) y Samaná (649).
Sin embargo, hay razones para ser optimistas. En los últimos años, se ha visto un ahínco considerable tanto del sector público como del privado para erradicar los pisos de tierra en el país. Por excelencia, desde el año 2020, el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones ha llevado a cabo el programa “Cambio de piso de tierra por piso de cemento”, logrando cambiar 13,905 viviendas hasta el 2024.
Además, la fundación Hábitat por la Humanidad ha contribuido, en el segundo semestre del año pasado, a cambiar los pisos de tierra por pisos de cemento en 530 viviendas. Su objetivo es erradicar un total de 1,888 pisos de tierra este año. Estas iniciativas son un gran excelencia de cómo la colaboración entre el sector público y privado puede lograr grandes cambios en la sociedad.
Es importante destacar que, además de mejorar la calidad de vida de las familias, la eliminación de los pisos de tierra tiene un impacto positivo en la economía del país. Al mejorar las condiciones de las viviendas, también se están creando empleos y se está dinamizando la construcción de nuevas viviendas.
El camino hacia una sociedad más justa y próspera no es fácil, pero el Gobierno está tomando medidas concretas para lograrlo. La eliminación de los pisos de tierra es solo una de las muchas acciones que se están llevando a cabo para alcanzar las metas nacionales y mejorar la vida de los dominicanos.
En resumen, el cambio de pisos de tierra por pisos de cemento es una medida necesaria y urgente para mejorar las condiciones de vida de las familias dominicanas. A pesar de que aún hay un camino por recorrer, las iniciativas del Gobierno y de organizaciones como Hábitat por la Humanidad nos muestran que es posible lograr un país más justo e igualitario.
